147| El último vuelo parte 4.
Itsac se volteó, levantó El puño en lo alto y golpeó dos veces con mucha fuerza la cara de Amadeus, las heridas aún no estaban cicatrizadas y la cara comenzó a sangrarle, tenía todo el cuerpo quemado, tanto que era irreconocible, era un monstruo física e internamente. Cuando otra nueva sacudida del avión los lanzó a los dos de lado, Itsac se puso de pie con dificultad, corrió hacia donde Amadeus había puesto la varilla y la quitó con esfuerzo de entre el tren de aterrizaje.
El lugar era estrech