Capítulo X
Maximiliano Sandoval
La mirada de Camila me atraviesa como un filo; todo lo que creí perdido, regresa en un instante. La veo y mi corazón se estremece. Cada recuerdo, cada palabra de mi madre, cada dolor del pasado golpea de nuevo. Su aura es distinta… no es la Camila que conocía. Esta Camila es más fuerte, más decidida. Y a su lado… mis hijos. No puede ser… son míos.
—Tenemos que hablar —me dice, con voz firme, mirándome directamente—. Privado.
Los niños nos observan en silencio. Cam