Capítulo VIII Parte 2
Camila Velarde
Al abrir los ojos, me doy cuenta de que estoy en una camilla de hospital. Observo mi mano y veo un suero conectado; escucho el sonido constante de los monitores. Estoy confundida, no sé qué hago aquí. Busco con la mirada un botón para llamar a una enfermera; al verlo, lo tomo con desesperación y lo aprieto varias veces.
La puerta se abre y aparece una enfermera, sonriéndome con calidez.
—¿En qué puedo ayudarla? —pregunta.
—¿Qué me pasó? ¿Por qué estoy aquí? —