Capítulo CXXXII
Maximiliano
Ha pasado un mes.
Hoy tenemos la junta directiva y, gracias a Dios, logramos sacar a la empresa de la crisis en la que estaba sumida.
No habría podido hacerlo sin mis cuñados… y sin Camila.
Ellos sostuvieron la empresa cuando yo estuve a punto de perderlo todo.
Pero aún queda una pieza suelta.
Y se llama Máximo.
Con todo lo que ocurrió con Clarissa, no moví un dedo respecto a él.
No tuve tiempo, cabeza, ni valor para enfrentar ese golpe también.
Pero ahora sí.
Máximo