La mañana pasó rápido. A las doce del día y no sé por qué motivo, mientras estaba leyendo unos papeles que debía firmar, recordé el pensamiento que había tenido en mi encuentro con Máximo durante la mañana. Volví a imaginarme a otras mujeres, en su oficina, mirándolo descaradamente, usando faldas demasiado cortas, siendo coquetas con él. No sabía qué me pasaba, porque con Arthur solo sentí celos una vez, cuando recién comenzamos a salir juntos. Luego de eso, me sentía tan segura de la relación