Mi madre me abrazaba tan fuerte que había veces que no podía casi coger aire, mientras ella también lloraba.
—- Mario ¿qué solución os dan? ¿la peque volverá pronto a casa? — preguntó mi padre.
—- No lo creo, solo el que se quede Janine embarazada podría salvarla con las células madre, pero yo me tengo que marchar, buscaré otra forma de salvar a mi hija —- escuché decir a Mario.
—- Hijo, no soy quien para decir nada, pero es la vida de tu hija y de mi nieta, estuvistes siete años sin preguntar