El médico que atendió a mi hija volvió al cabo de las horas junto con Duncan acercándose él a mi.
—- ¿Y Mario? ¿aún no ha venido? — me pregunto.
—- Si ha venido, pero su ex está en la sala de parto, seguro que estará con ella ayudando, cogiéndole la mano por los dolores — le dije.
—- ¿Mientras su mujer y su hija están aquí solas? Janine por favor —
—- Duncan las cosas han cambiado entre mi esposo y yo, tranquilo yo estoy bien — respondi.
—- Sabes que siempre puedes contar conmigo, pero tu no es