Capítulo 48. ¿Quieres verme?
Julián se detuvo al escuchar las risas infantiles llenar su habitación y la cálida voz de Natalia, les contaba un cuento y las niñas parecían disfrutarlo. Él sonrió, esa mañana se había ido al campo antes de que los primeros rayos del sol iluminaran la mañana, quería estar de regreso antes para poder disfrutar con su esposa y con sus hijas. Las hijas de su corazón.
—Parece que se divierten sin mí —murmuró desde el umbral de la puerta. Julián sonreía, haciendo que sus facciones se vieran más jóv