Andrés y Laura se apresuraron a volver a Miramar, tan pronto como la noticia del nacimiento de Nicolás llegó a La Escondida. Estaban emocionados, era su tercer bisnieto y pronto también llegaría a sus vidas la pequeña Diana, que estaba a dos meses de nacer, aunque con lo crecida que Alicia estaba y al ser primeriza, Laura sospechaba que llegaría al mundo antes de los dos meses.
—Nos estamos llenando de pequeños de nuevo —dijo Andrés, mientras conducían——. Me recuerda tanto cuando nuestros nieto