Capítulo 49. Un capítulo cerrado
Santiago se giró para no ser testigo de lo que podía ocurrir entre su hermano y Aitana. Tenía el corazón dolorido, pero entendía que en el corazón no se podía mandar, además, él no había hecho ningún movimiento para llamar la atención de la joven, pues no imaginó que su gemelo estuviera enamorado de ella.
¿Qué era lo mejor que un hombre podía hacer en ese caso? Retirarse con honor y desearle a Sebastián que fuese feliz.
Entretanto, Aitana se apartó de Sebastián, el muchacho estaba serio, pero e