Capítulo 14. Te propongo un trato
Efraín miró complacido cómo Natalia se desvanecía, se lamentó que fuera atrapada por Samuel Altamirano antes de estrellarse en el suelo, también disfrutó del revuelo que se armó, lo que le dio oportunidad para husmear alrededor de la hacienda, quería comprobar si era o no cierto que las niñas no habían llegado con ellos.
—¿Se te ha perdido algo, Efraín? —el hombre se detuvo al encontrarse con Álvaro Montero.
—Apártate, capataz —le ordenó con desdén.
—Estás en las tierras de Miramar, no en Ojo d