Decidieron viajar en una van espaciosa. Céline había organizado todo con cuidado: un chofer profesional, mantas por si los niños dormían, snacks saludables y hasta una pequeña canasta con tazas térmicas. Agnes los acompañaba también, como siempre en los viajes familiares, ayudando con los niños y asegurándose de que todo estuviera bajo control.
Kilian no puso objeción. Había dicho que estaba cansado, y Céline lo entendió. Lo atribuyó al estrés acumulado, a las noches agitadas, al trabajo. No im