Las maletas ya estaban en el vehículo cuando Clarisse llegó a Altura. Venía a recoger a los niños, quienes se quedarían con ella en la Mansión Valtieri mientras Céline y Matthias volaban a Kalliste.
Yvania estaba visiblemente molesta.
—¡Yo quiero ir con ustedes! ¡Con papi Matthias!
—Mi amor, este viaje no es para niños —intentó explicarle Céline, pero Clarisse intervino con elegancia:
—Tengo pastel de chocolate en casa y quiero que me ayuden a elegir los adornos de la nueva terraza.
La pro