Había pasado una semana y pico desde el concierto promocional. Desde aquella noche en que “Lo que no dijimos” dejó de ser solo una canción, y “Sin mapa” se convirtió en algo compartido. Desde entonces, algo había cambiado entre Dylan y Nina. No de forma dramática. No con confesiones. Pero sí en los gestos, en los silencios, en la forma en que se miraban cuando no sabían qué escribir.
El estudio estaba en calma. Era mediodía, y la luz entraba por las ventanas con esa tibieza que no molesta. Dyla