—Sí, claro —«podemos fingir que no salté de la felicidad».
—Ok, te mando la dirección y hora. Adiós.
Colgó y yo caí en la cama.
«¿Qué fue esa llamada? ¿Y por qué sentí que hablamos por un momento de cosas sexuales?
Puse mi cabeza en la almohada y grité. Para ser sincera, es la primera vez que un hombre me atrae tanto y me vuelve tan loca.
¿Y qué voy a hacer? Nada. Exactamente nada.
Triste, pero cierto.»
Me dormí nerviosa y feliz, pero analizando mis sentimientos. Siempre he sido una persona q