La tensión en el agua, tensión en el aire, tensión en las teclas del teclado… tensión en todos lados.
¿Qué pasó anoche? Ni puta idea.
¿Dante me llamó a avisarme?… no, no quiso. Aunque yo le escribí, solo me respondió con un “duerme bien”.
Esta mañana me recogió su conductor. Llegué al trabajo y no había nadie, pero en mi mesa estaba una lista con todo lo que necesitaban antes de mediodía y otras al terminar la jornada
Dante llegó al viñedo con su padre a las 10 de la mañana, pero entró a la ofi