«Intenté de todas las formas, pero nada.
No puedo.
No saber qué están hablando.
Así que me arriesgué y abrí la puerta de la forma más silenciosa posible.
Y ahhhh… lo hubiera hecho antes».
—Dante, ella es virgen, ¿lo entiendes?
«¿Quéeeeeeeeeeeee? ¿Cómo queeee? ¡Espera, qué!
¿Por qué mi tío cree saber eso?»
—Sabes que te quiero mucho,
pero tienes gustos muy específicos —lo dijo de forma molesta—.
Ella nunca ha tenido una pareja.
«Ok… entiendo por qué puede creer eso».
—Estás malinterpretan