Capítulo 42. La Venganza.
John y yo caminamos juntos hasta mi casa, dejando atrás el parque. Él no se parecía en nada al hombre frío que intentó comprar mi silencio con cien dólares en aquella fiesta.
Ahora, platicaba conmigo con un cariño que me hacía sentir maravillada. Estaba cambiando un poco la imagen tan mala que tenía de él.
—Recuerdo cuando trató de comprar mi silencio con cien dólares —dije, riendo un poco, aunque la memoria me seguía pinchando.
John se detuvo en seco, y me miró a los ojos.
—Lo siento tanto, qu