Capítulo 27. Un minuto de paz.
Después de dejar a mi madre descansando en su nueva habitación, salí un rato. Necesitaba tomar aire fresco.
Mis pensamientos ahora mismo eran un caos y mi mente, una bomba de tiempo. Había reclutado a mamá para mi plan de fuga, y el peso de ese secreto me estaba ahogando.
Mientras caminaba por el patio trasero, escuché un ligero silbido. Era Lucas. Me hizo señas para que saliera por la puerta de servicio que daba al estacionamiento.
Al llegar, ya estaba subido en uno de sus autos de lujo, un Po