Capítulo 26. El Sacrificio Confesado.
En la tarde, mientras Violet estaba con Nora en una interminable llamada sobre los nuevos menús de la dieta, decidí evaluar mi nueva prisión: el ala oeste. Era la parte más antigua de la mansión, separada por una larga galería de la zona principal donde vivían Lucas y Nora.
Caminé por el pasillo que pronto compartiría con mi madre. Las habitaciones eran lujosas, pero frías, y tenían ventanas que daban a un jardín trasero lleno de árboles gruesos y sombra.
Este jardín no tenía cámaras, o al meno