Mundo ficciónIniciar sesiónDesperté en cuanto la luz entró por la ventana. El me mantenía abrazada, el aire del ventilador nos rozaba. Me levanté lentamente, cubrí mi desnudez con una bata y lo miré. Dormía profundamente. Sereno, cómodo. No podía creerlo todavía, estaba por fin conmigo y me amaba como yo a él.
Fui a la cocina y preparé su desayuno, tenía pacientes desde temprano, me había admitido en la noche.







