A casa

Después de saborear el dulce casi aplastado que la señora Leticia me entregara, Doris apareció con el alta. No vi a Aníbal durante la siguiente hora, Nilvia me ayudó a cambiarme a peinarme y así, caminando salí de la clínica.

-Todos iremos contigo a casa cariño.

Me dijo Mira un poco preocupada, yo apenada por cómo se dieron las cosas, un hijo dentro de mí, así tan rápido &iqu

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