Mundo ficciónIniciar sesiónNo sólo Doris notaba lo feliz que estaba, los doctores, las enfermeras, aseadoras, el fiscal y el locutor de la radio. Era como si un aire nuevo entrara en mis pulmones, me hiciera sonreír, sonrojar, cantar y caminar con una agilidad que ya había olvidado.
Hubiese querido olvidarme de Lucy para siempre pero a diferencia de Gary ella seguía ahí, en un documento que decía que yo le pertenecía. Sin embargo y no se sí po







