Mundo ficciónIniciar sesiónEsta vez abrí los ojos, ambos, y eso me causó dolor. Tenía la cabeza más erguida así que de inmediato lo vi de frente a mí. No había sido un sueño, Aníbal estaba parado frente a mí, revisaba mis pies.
-¿Qué haces aquí? –Le pregunté y traté de apartar los pies, lo cual pude hacer por primera vez en días.
-Debo terminar de clocarte el ungüento.- Respondi&oacut







