Mundo ficciónIniciar sesión— Suéltame, suéltame, por favor — sollozaba Freya, mientras que ese hombre la arrastraba por un callejón cerca a la galería de arte —. ¡Estás loco! ¡Loco! ¡Suéltame!
— ¡Eres una maldita mujerzuela! — la empujó haciéndola trastabillar hacía atrás, de no ser por un contenedor de basura termina en el suelo.— Y tú un desgraciado infeliz,






