Mundo ficciónIniciar sesión— Buenos días, señor Tremblay — abrió Freya la puerta de su oficina sin golpear antes, mientras que Axel se mataba la cabeza intentando leer un estúpido documento, no había podido concentrarse en toda la mañana.
— Señor… — intentó excusarse su asistente, pero Axel solo levantó la mano y eso fue suficiente para que la chica volviera a su puesto de trabajo.— Señora






