Días después de enterarme de mi embarazo, Tao; el asiático que no termina de convencerme del todo, Tomás, Tami y yo, nos encontrábamos terminando de planear el ataque a Royce. Pero ninguno de ellos quiere que me ponga en riesgo, más no hay poder humano que logre convencerme de no cumplir con la promesa que le hice a mi hermana, además, siento en lo más profundo de mi ser que Wesley me necesita.
—No pueden dejarme a un lado. Tami, sabes muy bien que, aunque me digas que no, voy a ir por Wesley a