Natalie
Al despertar me sentí más tranquila y descansada. También siento que dormí más de lo habitual, pero aún siento agotamiento físico, tal vez se deba a todo lo que pasó en la mansión de Royce. Al mirar a mi alrededor, me encontré con la maliciosa y juguetona mirada de Tami. No ha sido un sueño, en realidad ella me sacó de ese infierno.
—Espero hayas dormido de maravilla, palomita. ¿Cómo te sientes?
—Bien.
—Me alegro, porque hay muchas cosas de las que tenemos que hablar.
—¿Sobre qué quiere