Capitulo 25
El murmullo de Nueva York desde la terraza del loft del Soho era diferente esa mañana. Ya no se sentía como una amenaza, sino como un coro de súbditos esperando órdenes. Aura permanecía envuelta en una sábana de seda negra, con el cuerpo aún vibrando por el rastro de Gabriel, quien dormía una siesta agitada en la habitación contigua. Habían pasado la noche celebrando la caída de Miller, pero el mensaje sobre Julian Vane actuaba como una espina clavada en su mente. ¿Un tercer socio? ¿Quién podría