LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 4: El Refugio de las Sirenas
El rugido del motor fuera de borda era el único sonido que rasgaba la inmensidad del mar Egeo. El Aegean Ghost había quedado atrás, reducido a una astilla en el horizonte, y ahora Gabriel y Aura se encontraban a bordo de una lancha de asalto de perfil bajo, cortando las olas negras bajo un cielo que empezaba a sangrar los primeros tonos del alba. La salitre se pegaba a sus rostros, mezclándose con el sudor y la ceniza del monast