El amanecer sobre Manhattan tenía un color extraño, una mezcla de ocre y ceniza que parecía reflejar el estado de la psique de Aura. Desde el ventanal de su nuevo refugio, un ático minimalista en el Upper East Side que había adquirido mediante una sociedad pantalla apenas unos días antes de la caída de la Torre Vane, observaba cómo la ciudad despertaba ante un nuevo orden. La noticia de la muerte de Julian Vane y Adrián Valente había provocado un terremoto financiero sin precedentes. Vortex, su