Golpeada por la realidad.
Continuación del recuerdo de Isabella:
Cuando el hombre corrió a él para atacar, fue tan simple para Maximiliano derrotarlo, solo levanto su pierna propinándole una patada que hizo al aprensivo caer de bruces contra el pavimento, y estando en el suelo él volvió a patearle haciendo que se doblara por el golpe.
—¿Estás bien? — corrí a él recordando su herida, pero mi cuerpo estaba demasiado débil, me sentía en el aire y lo único que recuerdo haberle dicho fue— muchas gracias, no tendré vida para