Condenada por suposiciones.
Continuación:
«¿No me incumbe?», Oliver soltó unas carcajadas carentes de gracia cuando su cerebro repitió esa molesta palabra dicha por Maximiliano y lo iba a seguir para confrontarlo y hacerle saber por qué según él entiende que le incumbe, pero Isabella lo detuvo agarrando su antebrazo y cuando él levantó la vista para preguntarle sin palabras - ¿por qué lo detenía? - Ella negó con movimientos pausados de cabeza.
—No vale la pena— le dijo sin crear sonido, y él entendió calmándose sin decir