Celeste.
Me encontraba caminando por los alrededores del pueblo con Kael, comprobando que la manada estuviera bien.
—Sabes, no he dejado de pensar en la cara que puso Elise —Rompí el silencio, con ambas manos detrás de mi espalda.
—Los dejaste sin habla a los dos. El lado bueno es que no volverán a molestar, porque Luther sabe quién de los dos es más fuerte… —comentó Kael, con una sonrisa de lado.
Lo miré de reojo, divertida.
—Literalmente solo vinieron para enterarse que su principal enemi