C61 - Mi bebita...
Mientras tanto, Penélope corría hacia el hospital, que estaba sorprendentemente cerca. Su corazón latía con fuerza, y la ansiedad la consumía mientras veía a los médicos moverse de un lado a otro. Sin embargo, al no tener voz, no sabía cómo explicar la gravedad de la situación. La desesperación la envolvía mientras se acercaba a la entrada.
“¡Por favor, ayúdenme!” pensaba, haciendo gestos con las manos, pero nadie parecía entenderla. Sin embargo, igual atendieron a la niña.
En ese momento, Gae