Cuando Gustavo salió, Isadora recibió una llamada de un número desconocido. El sonido del timbre la sobresaltó en medio del silencio, y por un instante dudó en contestar.
Creyó que era importante, así que deslizó el dedo para responder.
—¿Hola? Aquí Isadora Moreau. ¿En qué puedo ayudarle? —preguntó, llevando el teléfono al oído.
—Isadora, ¿podemos vernos? Estoy afuera de la empresa Moreau.
Isadora frunció el ceño al escuchar la voz de Anthony. La alegría que había sentido minutos antes po