8. ¿Dónde está Rowan?
La bruma se arremolinaba en el claro donde Raven e Isolde conversaban en voz baja impidiendo que nadie pudiera verlos desde fuera. El resplandor pálido de la luna acariciaba el rostro de la mujer, haciendo brillar la intensidad de sus ojos, que destellaban entre la furia y la impaciencia.
—¿Y si me reconocen? —preguntó, cruzando los brazos sobre su pecho, con el ceño fruncido.
Raven, apoyado contra un tronco, soltó un resoplido divertido.
—No pueden reconocer lo que no pueden ver, querida mía —