112. Eres insignificante.

— ¡Basta! — interrumpió Damián, su voz rugiendo con una ira contenida — Te encerramos porque traicionaste a tu manada, Alexander, no para oír tus excusas.

Isolde se unió a su lado, posando su mano de forma delicada pero firme en el brazo de Damián, sintiendo la vibración de su rabia. Alexander, encadenado, sonrió con desprecio.

— Las leyendas hablan de un equilibrio de luz y sombra — murmuró Alexander, su voz adquiriendo un tono inquietante — Yo soy la sombra que ajusta la balanza, la que contr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP