Capítulo 22.
Tuvimos terminada la dichosa cabaña en dos semanas más.
No por falta de ganas, sino porque era más difícil de lo que parecía. Como sea, estaba orgullosa de nuestra creación aunque fuera estéticamente fea por fuera.
La habíamos cubierto de lodo y musgo para que pudiera amortiguar el frío, así que parecía más una cueva que una cabaña.
Teníamos espacio suficiente para estar de pie e incluso Cleo tenía su propio sito a nuestras cabezas.
Se había rehusado a dormir en otra parte, así que Ga