Capítulo 130.
Sentí sus colmillos crecer contra mi boca y eso fue extrañamente placentero.
Sentí un leve pinchazo de ellos en mis labios, pero realmente no me importaba. El sabor cobrizo pronto llenó mis papilas gustarivas y yo solo me derretí contra su posesión.
Sacó su boca de mí solo unos segundos antes de aflojar su agarre de mis manos. No me moví porque estaba temblorosamente expectante.
Había sangre manando de sus labios y yo miré hacia allí lamiendo los míos.
-Dijiste que no tenías experiencia con