Paso días enteros sumergida en mis pensamientos, analizando cada aspecto de la propuesta de: De Luca, examinando cada posible consecuencia, cada variable y cada ramificación que podría derivarse de mi decisión. Y por más que intento resistirme, por más que busco alternativas viables en el laberinto de mi mente, por más que me rehúse fervientemente a aceptarlo como una realidad inevitable, la sensación opresiva de no tener escapatoria se intensifica con cada amanecer que contemplo desde mi encie