RELATO DE AUTOR.
Kiran ingresó violentamente a su lujosa habitación en la mansión familiar mientras presionaba sus dientes y puños con una furia incontenible, estrelló estos últimos contra la pared una y otra vez hasta que sus nudillos sangraron.
La rabia lo consumía como un fuego abrasador que amenazaba con destruir todo a su paso.
El recuerdo tortuoso y vivido de ella en ese helicóptero besándose con ese misterioso hombre lo perturbaba, hiriendo brutalmente su orgullo y su corazón.
Maldita