El resto del camino me mantengo en silencio, sumida en mis pensamientos más oscuros, atando los cabos de lo que pudo ocurrir aquella noche mientras escapaba.
Por mis venas solo recorre un odio visceral e incontenible, alimentado por las intensas ganas de venganza hacia quien asesinó a mi familia sin piedad.
La determinación crece en mi interior como una llama inextinguible - voy a encontrarlo, voy a descubrir quién fue el responsable de esta tragedia, y sin importar su identidad o posición