Capítulo 88. Una mujer de armas tomar.
Los días fueron pasando y Nicol cada día se desesperaba más. La angustia comenzó a aumentar cada vez, porque no había sabido nada de Enzo, había pasado más de una semana y no había habido ni una sola noticia. Nicol sabía que algo estaba mal, pero no sabía qué.
Por su parte, los niños también lo estaban extrañando hasta el pequeño bebé, lloraba continuamente y debía ponerle una ropa de Enzo, para lograr calmarlo.
Nicol sabía que no podía quedarse en la casa de los Ferrari para siempre, a pesar d