Capítulo 72. Enséñame a ser el hombre que quieres
Nicol estaba sin palabras, no podía creer lo que estaba viendo. Allí, bajando de los helicópteros, en el jardín del castillo estaba la familia Ferrari. Camilo, Taddeo, Sebastián padre e hijo, sus esposas y los hijos de Taddeo, solo faltó Gálata, todos vestidos de manera casual.
Nunca se lo hubiera esperado ni siquiera sabía de qué manera reaccionar, vio cómo Piero estaba también sin palabras, todos los habían saludado con una sonrisa y un abrazo, arropándolos con su presencia, de manera alegre