Capítulo 41. Adiós papá
Habían pasado tres días y Enzo no había sabido nada de Nicol, ya estaba desesperado, porque los intentos de Laureano por localizarlo habían sido nulos. En ese momento estaba llamando al hombre por décima vez en las últimas dos horas.
—Se te está acabando el tiempo a ti y a mí la paciencia, si a mi esposa le llega a ocurrir algo tú serás el único responsable de lo que le suceda… y por eso te haré cargar con las consecuencias, conoces cuanto me molesta la ineptitud de la gente —dicho eso cortó si