Ella negó, primero suavemente, luego con más seguridad. Ares suspiró cuando Melissa salió de sus brazos y también del baño, así que no dudó en seguirla. La joven caminó hasta la mesita de noche, donde yacía su celular. Notó que había muchas llamadas perdidas de su familia: su madre, su padre, Zane. Revisó con rapidez las redes sociales, donde había muchas notificaciones, pero cuando intentó ver los videos o imágenes en los que fue etiquetada, no había nada.
Buscó a Ares, quien le mostró las dos