—Se le van a salir los ojos, amiga —se burló Melissa, viéndole cómo, efectivamente, con cada paso que daba, los glúteos se le asomaban—. Si no es Gaspar quien te da esta noche, alguien sin duda te dará.
—No, no, no. Yo quiero que sea ese cuarentón que está para chuparle las canas.
Ni las ninfas pudieron evitar las risitas que el comentario suelto les causó. Pronto Kimmy, con medio trasero salido por la falda corta, buscó el clóset para escoger algo más para el club, mientras Melissa continuó co