—Mi amor, viene El Cascanueces en ballet —le señaló viéndolo a los ojos—. Es con el Royal Ballet, y ahí hay una bailarina que me encanta.
—¿Quieres ir?
—Sí, me encantaría. Es dentro de un mes. ¿Me vas a llevar?
—Por supuesto, mi colibrí —le besó los nudillos—. Hay que ver si ya están vendiendo las entradas para comprar los mejores lugares. Te comento que conozco al esposo de esa bailarina —ella abrió grandes ojos—. No prometo nada, pero quizás pueda conseguir unos pases, previo a la presentació