Ella asintió.
—Y creo que ya sus invitadas han llegado…
Melissa lo vio andar hacia una pantalla moderna en la cocina, desde donde miró la camioneta que anunciaba la llegada de las invitadas. Un poco imprevistas, pero al final bienvenidas, por lo que Renzo aceptó el ingreso y las dejó pasar. En ese momento, Kimmy llegó a la cocina, por lo que Melissa salió, cómoda, en ese conjunto Chanel que le quedaba perfecto y con zapatillas de casa. Buscó la salida, donde ya dos empleadas habían abierto para